Menú

Geographica:Make data count.

Ver todos los posts

La 4 Edición del Open Data Barometer y sus conclusiones sobre los datos abiertos

por Azahara 22/Jun/2017

Los datos abiertos son un gran recurso social y económico, ya sea para fomentar los valores democráticos o mejorar la eficiencia y transparencia del gobierno, como para su reutilización por terceros. Sin embargo, todavía queda mucho camino por recorrer en proyectos de open data con el doble fin de promover su publicación y su uso.

En este contexto, se revela como una tarea capital el análisis de las tendencias mundiales, señalar fallos y aciertos, así como los progresos en este campo. Tanto para hacer luz sobre el camino a seguir como para descubrir la verdadera prevalencia e impacto de las iniciativas de datos abiertos. Una labor que, ya en su cuarta edición, realiza el Open Data Barometer (OBD) a iniciativa de la World Wide Web Foundation de Tim Berners-Lee.

Valoración general de la 4º edición del Open Data Barometer

La valoración general que puede hacerse del último OBD, a juicio del investigador y autor del informe, Carlos Iglesias, es poco optimista.

A su juicio, “es frustrante ver prácticamente ninguna mejora desde el año pasado”, una falta de progreso que cataloga como oportunidad perdida para los gobiernos de “ser transparentes con los ciudadanos y recuperar la confianza”.

En la instantánea global que realiza esta edición del pasado año no se refleja un progreso en el uso de los datos abiertos para innovar, lograr un impacto social positivo y rendir cuentas a través de una mayor transparencia.

El análisis de las tendencias observadas en cuanto a la publicación y utilización de los datos abiertos por parte de los gobiernos llevan a concluir que el compromiso de los gobiernos con la apertura de datos se está desacelerando y paralizando. En algunos casos, incluso se observa un empeoramiento.

La gran mayoría de los 115 gobiernos que incluye el cuarto OBD, concluye el trabajo, no implementa “las políticas necesarias”, “ni tampoco es suficiente la cantidad y calidad de los conjuntos de datos publicados”. Por lo tanto, usar los datos abiertos de forma colectiva para lograr cambios positivos en la vida de las personas “todavía no es posible”.

Como es lógico, el informe deja abierta la posibilidad de que las cosas mejoren en el futuro. A este respecto, Iglesias apunta que los gobiernos podrían mejorar a corto o medio plazo de forma “drástica” llevando a cabo “algunos pasos relativamente sencillos”.

Entre otros, “la adición de licencias abiertas a los conjuntos de datos existentes duplicaría el número de conjuntos de datos abiertos”, dice el experto. Unos pasos que, por otra parte, también se señalan en las conclusiones, tal y como veremos a continuación.

Las 5 conclusiones del OBD

Más allá de esta valoración general pesimista del Open Data Barometer, el documento llega a una serie de conclusiones que ponen el foco en distintos temas que precisan de una mejora, apuntando a su vez el modo de alcanzarla. Lo hace por pasiva, concretamente a través de un repaso de las tendencias que deben corregirse o, por ejemplo, señalando la importancia de adoptar formalmente la Carta de Datos Abiertos, puesto que, “por lo general, los países que han adoptado formalmente la Carta están consiguiendo buenos avances en el cumplimiento de sus principios”.

Otra recomendación clave de esta cuarta edición del Open Data Barometer subraya la conveniencia de invertir en la apertura de datos de calidad, con especial hincapié en aquellos datos que la gente necesita, llevando a cabo proyectos de datos abiertos con procedimientos claros, cumpliendo plazos y responsabilidades.

Junto con estas ideas centrales, el cuarto estudio del Open Data Barometer enumera 5 conclusiones, a las que acompaña con sus respectivas recomendaciones. Son las siguientes:

  1. Los datos gubernamentales abiertos, una excepción: El trabajo señala que únicamente uno de cada diez conjuntos de datos gubernamentales son abiertos. Cuando, según recomienda el trabajo, debería seguirse una norma que daría la vuelta a la situación, ya que estos datos deberían ser abiertos “por defecto”.
  2. Datos sin calidad e incompletos: Esta segunda conclusión pone el foco en la calidad de los datos, afirmando que, por lo general, los datos gubernamentales analizados están incompletos y son de baja calidad. Una tendencia que debe corregirse mediante la descentralización de los datos abiertos por parte de los gobiernos, idealmente en todas las agencias y departamentos.
  3. La importancia del compromiso político: Un compromiso político que debe ser independiente de los diferentes mandatos, con el fin de lograr continuidad, necesaria para su avance. El trabajo concluye que la voluntad política determinará, en última instancia, el éxito o fracaso de los proyectos open data, al tiempo que recomienda seguir las buenas prácticas de la Carta de Datos Abiertos para que las iniciativas sean independientes de los cambios de gobierno.
  4. Deben priorizarse los datos que importan a las personas: Los portales no suelen contener los datos que necesitan las personas, fundamentalmente porque los gobiernos no publican los datos necesarios para ganarse la confianza ciudadana. Se logrará una mejora cualitativa, por lo tanto, dando prioridad a la publicación de este tipo de datos, para lo cual se recomienda “consultar a los ciudadanos e intermediarios” con el objetivo de identificar la información demandada.
  5. Mejorar las políticas inclusivas, objetivo de los datos abiertos: Se hace necesario promover la inclusión y la igualdad de forma activa mediante el uso de los datos abiertos, actualmente una excepción. Hacerlo de forma regular debería ser la meta, apunta el informe, al tiempo que señala que mejorar este aspecto significa invertir en el uso de datos abiertos para este fin.

Las conclusiones señalan aspectos distintos, pero todas ellas confluyen en una conclusión final, que lleva al cuarto Open Data Barometer a pedir a los gobiernos un esfuerzo mayor en sus iniciativas open data. Por un lado, se pide más inversión, y por otro un cambio de enfoque, en el sentido apuntado. Ambos avances son esenciales para lograr el avance buscado, es decir, la garantía de que “los datos abiertos sean para todos”, durables y accesibles, cada vez mayores y mejores para, en definitiva, poder aportar una información realmente valiosa.

Únicamente así, concluye el documento, los proyectos de open data ayudarán al progreso social, facilitando la toma de “decisiones políticas más equitativas y efectivas”. La acción, por lo tanto, es la clave para hacer que los datos cuenten, siempre que además ésta se oriente en el sentido apuntado.

TAGSDatos AbiertosOpen Data

¿Te interesa?
Contacta con nosotros
Comparte
twitter facebook linkedin google

Suscríbete

Gracias por suscribirte

esc

Si estás pensando en algo, hagámoslo juntos.

Déjanos al menos tu email y nos pondremos en contacto en breve.

Enviando tu mensaje...

Gracias.
Lo dicho, en breve nos pondremos en contacto contigo.

Subir